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Consumo & Retail

Sintiendo el… “Packaging”

Adaptación y resiliencia es lo que el ser humano ha necesitado desarrollar para poder sortear las vicisitudes de la pandemia, ambas características son las que han permitido adoptar nuevos hábitos para poder mantenerse presente. Diferentes empresas y negocios han tenido que ajustarse a las necesidades que han demandado los tiempos y el uso asertivo de la tecnología ha sido el elemento fundamental para seguir vigente.

Vemos como la evolución del comercio electrónico o e-commerce ha despuntando a gran velocidad debido al impacto de la era Covid. El estudio Impacto COVID-19 en Venta Online México (Reporte 4.0 de AMVO) sobre el crecimiento del comercio electrónico en México en 2020. Nos dice que dos de cada diez empresas ecommerce lograron una expansión de más del 300% en 2020, diferenciándose respecto al 2019.

Lo anterior es un claro ejemplo de que la adaptación a la implementación de la tecnología en la transformación digital ha permitido el desarrollo exitoso de diversas empresas pero no dejando de ver las necesidades de las y los consumidores proyectadas en los hábitos de consumo y de compra. Los sectores beneficiados son los de alimentación, la moda, la electrónica, la belleza y los productos del hogar.

Psicología en el Packaging

Se ha observado que para el usuario está siendo importante no solo el producto en sí, sino el lenguaje simbólico que hay detrás, como por ejemplo, la alineación del mensaje entre la marca y el producto, el cual debe de ser creíble, confiable y relevante para las y los consumidores.

Tanto el acceso a la información y el conocimiento en general, aumentaron la exigencia con respecto a la calidad del diseño de los envases. Ahora los criterios estéticos y funcionales han influido en la percepción psicológica del usuario hacia el producto. Como marca se tiene que pensar en cómo comunicar por fuera lo hay adentro del envase, en cómo conectar con las emociones de las y los consumidores y cómo despertar sus sentidos.

Es sabido que los envases comunican más allá de su contenido, porque brindan una cantidad de estímulos sensoriales que nos alientan y condicionan. Un buen empaque no solo cumple con las necesidades básicas de preservar, proteger y contener. Para poder venderse bien se necesita comunicar lo que se lleva dentro.

El envase que portará el producto llega a las manos del consumidor por lo tanto es un medio importante de publicidad. En donde también por sus características tiene que contar una historia basada en estímulos multi-sensoriales.

Las sensaciones que experimentamos al poner nuestros sentidos sobre un “packaging” son las que van a construir la percepción sobre él. Esa vivencia indudablemente impactará la visión que se tenga de la marca y del producto. Y esto funciona porque todos los atributos son capturados por el cerebro del espectador y en cuestión de segundos éste les asigna un significado y una valoración.

Así que como marca debes tener en cuenta que el envase o el “packing” de tu producto ya no solo impacta por ser un objeto de tres dimensiones, también la dimensión emotiva hará que conectes con tus consumidores. Es importante que generes vínculos emocionales porque esa relación es lo que puede provocar el impulso de compra, así como reforzar la lealtad y así tus productos vuelvan a ser comprados. Claro, siempre y cuando tus productos complazcan las expectativas que se generaron desde el empaque.

Psyma cuenta con más de 60 años en el mundo interpretando el comportamiento humano, apoyando a las marcas y organizaciones en la toma de mejores decisiones de negocio. Si quieres explorar tu mercado de manera más profunda, no dudes en contactarnos: info@psyma-latina.com